Me gusto, tiene sus partes buenas, algún día lo volvería a leer, creo. La caída del hombre, el orgullo de la mujer, el anonimato que a la larga significa ser humano, al final, nadie quiere ser un Quijote.
La mirada del criminal, al final de la película, creó expresa de manera completa, el porqué del nombre de la película, esa reducción del hombre a solo un mero capricho de otro lo hace.
Considero que no lo hace, pero puede que sea porqué no me gusta la televisión, he de suponer que para algunos esto viene a ser una alternativa factible para digerir contextos ajenos a ellos. Como decía Tarkovsky, el cine intenta simular la realidad.